Sonrisas hipócritas,
ojos de cristal roto,
enfermos de impotencia,
lágrimas en el plato,
estridente silencio.
Búsqueda de tierras para
soñar hasta la muerte,
destino de gitanos.
Largas noches de techos grises,
angustioso días de incertidumbre.
La vida golpea sin compasión,
en el suelo dientes de leche y
muñecas tempranamente olvidadas.
Cuatro generaciones lloran.
Guerra sobre la mesa,
ancestros disparan desesperados,
mis manos atadas por la incapacidad,
mi pecho a las balas,
me amordaza el respeto y
me pregunto si es mejor
cerrar los ojos, o mirar el cielo…
COSAS ROTAS
Hace 13 años

Bonitos versos, cami, a pesar de la tristeza que emanan, son sinceros y eso se respeta. Muy bonita faceta tuya, las letras te quedan muy bien.
ResponderEliminarSigue así.
Suerte amiga.
Un beso.
Luis Cabrera.